En torno a los 13 ó 14 años de edad, tuve la idea de crear algún día una marca vasca de automóviles ecológicos. Fue tras ver en el colegio la película Tucker, un hombre y su sueño (de Francis Ford Coppola), basada en hechos reales. Y ya en el año 2005, intenté llevar acabo aquella idea, realizando investigaciones y un proyecto básico.
Casualmente, 2006 me enteré de que el empresario vasco José Ignacio López de Arriortua (que ejerció un importante puesto en General Motors y que posteriormente fue fichado por Volkswagen como vicepresidente), tuvo la idea de implantar una nueva industria automovilística en Euskadi en 1992, así que le escribí una carta. Sólo me faltaba su dirección postal, pero cuando quise saberla, me enteré que ese hombre sufrió en 1998 un accidente de tráfico que lo dejó convaleciente. Por tanto, aún conservo la carta.
En 2007, busqué socios e inversores, consiguiendo que me contactaran de una empresa asturiana con capital saudí, inversores y empresarios de EEUU, Italia y Madrid, y otros que no se llegaron a identificar. Con ninguno de ellos di ningún paso en firme, porque me vi demasiado solo, sin equipo ni respaldo ante «gigantes». Es por ello que decidí recular ligeramente para antes de nada, buscar apoyo institucional.
Desde 2008 comencé a tener reuniones en diversas instituciones; en una de ellas, en 2009, fui atendido por una amplia representación muy interesada en mi propuesta. Pese al interés institucional, la falta de medios económicos supuso un freno por el que apenas me podían llegar a ayudar. Me contactaron meses más tarde para saber cómo iba con mi proyecto, pero les comuniqué mi desistimiento. Yo solo y sin medios no podía llevarlo a cabo.
Hice lo que pude, lo intenté. ¿Fracasé en mi intento? Sí. Pero me siento orgulloso de haberlo intentado, de haber aprendido, de la experiencia.
Después, en 2010 «nació» el proyecto Hiriko, consistente en el desarrollo de un vehículo ecológico fabricado en Euskadi. Tras mi iniciativa y posterior rendición, hubo quienes tomaron el testigo, consiguiendo presentar el proyecto y un prototipo en 2012 en Bruselas, ante la Comisión Europea, aunque lamentablemente el proyecto quebró en 2013.
En 2009 creé una web educativa destinada a ejercer de referencia y prestar apoyo a personas de cualquier edad, acerca de valores, emociones, sexualidad, salud (estilos de vida saludables que propicien distanciarse del alcohol y las drogas), inculcación de la solidaridad, etc., sosteniéndose sobre un amplio apoyo psicológico (basado en documentación de organismos oficiales e internacionales) estático, dinámico y gratuito. El contenido, enfocado a personas que buscaran un lugar online donde obtener consejos (teniendo en cuenta que la mayoría de personas que buscan soluciones, consejos o ayuda que lo hacen de forma individual, por miedo o vergüenza, lo hacen en Internet) ante situaciones varias de la vida.